Capítulo 50.
Simone.
Cinco meses después.
Limpio las manos arrugadas, manchadas por el tiempo, pálidas por la falta de sol, de vida. Hidrato la piel con su fragancia corporal preferida; coco y vainilla, decía que así se sentía como si estuviera en el Caribe, siempre quiso visitar una de sus islas paradisíacas, deseo que quedó en un sueño mortífero así como ella. Ya no le hablo con frecuencia, no tengo mucho que contar, a veces creo que su silencio me juzga por lo que hice. Tal vez me hubiera regañado y obli