Capítulo 89. La cena.
La mansión de los Cavendish era un complejo enorme ubicado en los límites de Seattle, que parecía una ciudad diminuta. Tan grande y equipada que bien se podía vivir dentro de sus muros sin ningún tipo de problemas.
Christian Cavendish era un hombre que amaba la tranquilidad y prefería estar dentro de su propiedad que fuera de ella, por eso se dedicó a hacerla lo más cómoda posible.
Allí tenía sus oficinas personales, gimnasio, piscinas climatizadas (una solo para su uso personal), amplios jardi