Capítulo 88. Tener el control.
Llegó el día de la cena especial que Deborah Cavendish había organizado para Adrian. Elena estaba tan enfadada que si le pinchaban una vena, de seguro no le saldría sangre.
—Sabes que no debes preocuparte por nada —insistió el hombre mientras terminaba de ponerse el traje elegante que había elegido para usar en esa ocasión.
Ella lo miraba sentada en la cama, con una mezcla de furia y admiración. Adrian era un hombre muy atractivo, sobre todo, cuando estaba vestido con trajes a la medida. Ellos