Capítulo 11. Negociación.
Elena no esperaba que el beso tuviera consecuencias tan inmediatas, pero no pudo evitarlas. Una vez que ambos escucharon que los pasos de los niños se alejaban del despacho recuperaron el aliento.
Adrian retrocedió varios pasos y se puso al otro lado del escritorio, como si el mueble fuese un muro de contención que lo mantendría alejado de esa mujer, por la que sentía una poderosa atracción.
Tenía el rostro serio, controlado.
—Esto no debió pasar —dijo ella antes de que él pudiera hablar.
—Coin