Capítulo 54. Extraña conversación.
La fiesta seguía su curso en medio de sonrisas radiantes, murmullos mal disimulados y conversaciones cargadas de acuerdos y negociaciones, mientras el reflejo de los diamantes, del oro y de la ropa de diseñador se exponía en todas direcciones con ayuda de los espejos.
—Entonces —comenzó Dairus, aceptando un vaso de licor que le ofreció un mesonero—, ¿Cómo Adrian pudo recuperar ese barco?
La pregunta fue directa. Elena lo observó con reproche por encima de su copa mientras daba un trago a su agu