Capítulo 50. Un zorro viejo.
Al terminar el baile, Jacob la condujo hacia la barra. El hombre quería pasearla por los lugares más concurridos para que lo vieran con ella, jactándose de su compañía.
—¿Te provoca algo para beber? —preguntó con galantería.
—Solo agua.
Él asintió y pidió al barman un whiskey para él y agua para la mujer.
—¡Jacob! ¡Qué gusto verte por aquí!
El saludo repentino de Miles Royce llamó la atención no solo del hombre, también de Elena.
Al girarse, ella quedó frente a la sonrisa chispeante del anfitri