Capítulo 32. Las segundas partes nunca fueron buenas.
Dar la noticia sobre su embarazo y su supuesta reconciliación fue más difícil de lo que Anna pensó, al parecer todo el mundo tenía algo que opinar al respecto. La única que se alegró por volver a su antiguo hogar y ser de nuevo una familia fue Marianna. Cuando Anna le dijo que ella y Marcos se habían reconciliado el rostro de su hija se había iluminado de alegría.
―¿Papá ya no está bravo contigo? ―fue lo único que preguntó.
―No, mi amor, está contento por el nuevo bebé.
―Está bien, mamá, me gu