Capítulo 22. Marido y mujer
Marcos se levantó de la mesa como si una descarga eléctrica lo hubiese fulminado y se marchó. Anna se sintió profundamente avergonzada, sintió sus ojos llenarse de lágrimas. y pensó en huir del restaurante, pero se dijo que mantendría la calma porque no tenía a donde ir. Salir corriendo como damisela en apuros no era su estilo, además, ¿ir a dónde? ¿a la suite que compartían? Sería un chiste cuando acaba de confesar que quería irse a la cama con él.
Respiró profundamente y levantó la cabeza par