★ Ethan
La mañana avanzaba con una calma que no sentía desde hacía años. Victoria y yo habíamos pasado la noche juntos, redescubriendo la conexión que siempre habíamos tenido. Mientras preparábamos el desayuno, sentí que cada segundo con ella era un regalo.
Victoria se movía por la cocina con una gracia natural, tarareando suavemente una melodía. No pude evitar sonreír al verla tan contenta y relajada. Era un contraste tan marcado con los años de distancia y frialdad que habíamos experimentado.