La mañana avanzaba con una sensación de esperanza renovada. Después de compartir el desayuno Ethan y yo nos movíamos por la casa como si estuviéramos redescubriéndola. A cada paso, sentía la intensidad de su mirada, y mi corazón latía más rápido.
Mientras lavaba los platos, sentí a Ethan acercarse. Su proximidad hizo que mi piel se erizara. Me giré y lo vi observándome con esos ojos llenos de amor, algo que no habíamos compartido en mucho tiempo.
—¿Qué pasa? —pregunté, intentando mantener mi vo