62 confesiones al borde.
confesiones al borde.
Después de un largo minuto de silencio, Santiago comenzó a hablar y yo contuve el aliento mientras apretaba el vaso helado de café en mis manos, porque sabía que esa historia me dolería. Era una duda que me había asaltado durante los cinco años que había pasado lejos de él: ¿por qué había hecho lo que había hecho?
— No es difícil de contar, de hecho ni siquiera es una historia tan complicada. Después de que terminé mi relación con Valeria, antes de conocerte, cada uno tomó