122. En su poder.
El disparo había sido silencioso, no se había escuchado más allá que esta rompiendo; por eso, en el momento aquí, para alejarlo de la trayectoria de un posible nuevo disparo, ninguno de sus hombres vino auxiliarnos. Al final, alguien escuchaba estos años, porque todavía ha sido perfectamente calculado. Cuando logres sacar al máximo del lado de la ventana, donde tal vez podían dispararle nuevamente, bueno, me arrodilla a su lado para poder observar su herida. Por suerte, el disparo le había dado