Cap. 57: Me aseguro de que no huyas.
Marie dudó un segundo. Pero la verdad, cuando viene cruda, no necesita adornos.
—Sí.
Nathan cerró los ojos por un instante. Luego se volvió hacia ella.
—Y también sé que ustedes se van a casar —agregó Marie con voz suave—. Pero eso no garantiza nada. Los matrimonios sin amor… son una trampa. Yo lo vi. Mis padres se casaron por obligación. Mi madre quedó embarazada, y mi padre hizo lo correcto. O eso creía. Nunca fueron felices. Nunca hubo cariño real. Solo reclamos. Silencios largos en la cena.