Cap. 28: ¿Le pediste el divorcio… y ella ya esperaba a tus hijos?
Margaret Montgomery no esperó a que la anunciaran. Entró como si el mármol bajo sus pies le perteneciera. Paso firme. Perfume caro. Odio frío en la mirada.
George Crawford alzó los ojos desde su copa, sin molestarse en disimular el fastidio.
—Margaret. Qué honor… o qué problema tienes ahora.
—Lo segundo —respondió ella, sentándose sin pedir permiso—. Y esta vez, uno que nos conviene resolver juntos.
George se acomodó en su sillón, lentamente.
—¿Se trata de Megan?
—Sí. Y de April Collins.
Ese no