Cap. 27: ¡Lo vas a lamentar!
Logan suavizó el tono de su voz, sus ojos iban de la niña al pequeño, confundido.
«¿Son los hijos de April y Nathan?» se cuestionó. Luego se dirigió al niño.
—¿Por qué hiciste esto?
El niño tragó saliva.
—Y…yo… Solo era un experimento.
Logan respiró hondo. La rabia seguía ahí, contenida.
—¿Qué se supone que tenía esa botella?
—Agua… con un polvo blanco —respondió el niño bajito.
Logan lo observó con atención.
Había algo en su mirada. En los ojos. En la forma de pararse. Demasiado familiar.