Cap. 240: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 51: Richard es capaz de todo...
La llamada tomó por sorpresa a Richard. La voz al otro lado era áspera, sin rodeos, cargada de amenaza.
—Escucha bien, Crowe —dijo un hombre con tono seco y autoritario—. Tu mujercita ha estado hablando con una zorra que sabe demasiado. Y esa maldit@ parece que les entregó pruebas. Si uno cae, caemos todos. Incluyéndote a ti.
—¿Qué demonios estás diciendo? —espetó Richard, incorporándose en su sillón de cuero, con los nudillos blancos de tanto apretar el te