Cap. 201: Una esposa fugitiva. Un abogado prohibido.
Cap. 12: Cita olvidada.
El reloj marcaba las nueve con cuarenta y cinco.
Luisana revisó su celular por quinta vez en menos de diez minutos. Nada. Ni un mensaje. Ni una llamada perdida.
—Muy ocupado… claro —murmuró, con una sonrisa irónica que dolía más de lo que admitía—. El mejor abogado de Nueva York, ¿no? Demasiado ocupado para su novia.
Suspiró. Se acercó a la mesa donde había dispuesto todo con cuidado: la cena caliente que ahora ya no lo estaba, dos copas de vino tinto, la botella abie