Isabel y Liam levantaron sus cabecitas para mirarla.
Isabel preguntó:
—Mami, ¿te resfriaste?
—Estoy bien. Probablemente fue solo el viento —Sylvia les sonrió.
No presentaba síntomas de malestar y su voz era normal. No sería un resfriado.
Tal vez alguien estaba hablando mal de ella a sus espaldas.
En ese momento, una figura esbelta vino desde fuera del bosque.
Isabel fue la primera en verlo. Sus grandes ojos se iluminaron y gritó:
—¡Tío Thomas!
Thomas sonrió y caminó hacia ello