—¿Entonces tienes un papá y una hermana? —susurró Kelly con los ojos muy abiertos una vez Kitt finalizó con su historia sobre los acontecimientos del día anterior, acontecimientos que todavía lo hacían gruñir de rabia.
—Por desgracia. —Asintió secamente, sin muchos ánimos de hablar más sobre el tema.
Ese día su madre se quedó haciendo horas extras en clínica, así que se quedaría con Kelly y el señor Quincy hasta que su tía Mirian volviera con su madre y ella lo llevara a casa donde probablemen