Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mujer se marcha y yo camino hacia el palacio frio donde espero llegar para gritar con una almohada en mi boca para que no escuche cuanto me ha molestado su comentario que puede convertirse en realidad.
Pero, apenas me muevo para ir al palacio donde he vivido hasta ahora, una mano fuerte se aferra a mi brazo y me impide moverme. Sus ojos cálidos de color gris, me piden que me quede, pero, ¿Cómo puedo hacerlo después de tan molesta visita? —






