Magnolia se demoraba en el baño, cuando salió Celestia estaba a punto de romperse las uñas de los nervios, mirò su rostro, se acercó a ella, y tomó la prueba de embarazo.
Todavía esperaron por unos segundos más, mientras el único sonido que rompía el ambiente era la fuerte lluvia allá afuera.
Los ojos de Celestia se engrandecieron, sintió unos nervios en su estómago, junto a una ligera alegría.
Le mostró la prueba de embarazo.
Magnolia cubrió su boca, solo para no gritar, las lágrimas rodaro