Niall caminaba de un lado a otro en el hospital, estaba muy desesperado, angustiado.
Lugh tocó su hombro, le pidió que se calmara.
—No puedo, si algo malo le ocurre a Cory, me volveré loco —dijo
Lugh negó.
—Cory siempre ha sido fuerte, así que tranquilo, ella va a estar bien.
El doctor apareció minutos después y Niall corrió hasta èl.
—¿Cómo está mi esposa, doctor?
—Ella está bien, ya está despierta, le vamos a recetar medicinas y una buena dieta, según los estudios tiene una ligera anemi