Capítulo: Destinada a repetir la historia.
El hombre llevó a Celestia a su coche, un mesero se acercó y cerró el paso.
—¿Todo bien caballero?
—Sí, es mi novia, es que se mareó, está de encargo.
El mesero asintió, pero vio a la chica con un gesto extraño; sin embargo, no dijo nada, y los vio salir.
El hombre condujo hasta un departamento de mala muerte a una hora del centro del pueblo.
Al llegar, Celestia ya estaba dormida. El hombre la cargó y la llevó adentro, ahí ya estaba Kate.
—¡¿Está dormida?!
—Sí.
La llevaron a la cama, Kat