—¡¿Tú eres Mar Blyth?! —exclamó Lugh sintiendo que todo era irreal, dio un paso atrás.
Las personas también estaban muy confundidas, observándola sin entender.
«¿Ella es Mar Blyth? ¡No es posible! ¿Y su nuevo apellido es…? ¿Acaso se casó con otro hombre?», pensó Lugh sintiendo como su corazón latía tan lento, se sostuvo de la silla para evitar caer.
—¿Cómo es eso que tú eres Mar Blyth, hija? —exclamó el abuelo Blard.
—Sí, abuelo, todo tiene una explicación, respecto a nuestros temas personal