Narrador omnisciente.
La ventisca fuerte levantó las hojas en casa de los Murcia, nadie supo de quién se trataba porque no fueron avisados de alguna visita, por ello su reacción inmediata fue el hacer espacio a la aeronave que no pretendía quedarse sin aterrizar.
La mujer que bajó con paso firme, se abrió paso entre los sirvientes que quisieron saber quién era, más lo único que pidieron ver fue el cabello levantado por el aire, al pasar a su lado siendo custodiada por los tres hombres vestido c