George.
Revisé rápidamente los papeles que pusieron frente a mí, mirando a cada nada el reloj en mi mano. No podía abandonar mi trabajo, pero también estaba deseando poder salir lo más rápido posible.
Tenía el tiempo contado, por ello le puse velocidad a todo, firmando los que debía, enviando los correos a Daniel para que se hiciera cargo de la entrega de los planos y que dejara en claro que nadie podía hacerle el minimo cambio. No iba a perder por culpa de alguien inexperto que creía podía hac