Mundo de ficçãoIniciar sessãoLupe no tenía claro el nombre del barrio donde vivía la familia de Amelia, tampoco conocía su apellido. El domingo por la noche Marino ordenó que la llevaran a comer con él a solas en la mesa. Pretendía que Lupe se relajara, se sintiera más en confianza y soltara más de lo que sabía.
Cuando estaban sentados en la mesa, él le hizo varias preguntas que ella ignoraba, como el apellido de Amelia.
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