Karin disimuló sus celos, no quería provocar a Ignacio.
—Comprendo, pero yo también necesitó de tu afecto. Esta noche deberías ir a mi apartamento, haré una rica cena y podríamos ver una película. Tu hijo no se dará cuenta, cuando salgas de tu casa él ya se habrá dormido. —Ignacio no estaba con ánimos, pero tampoco la quería decepcionar más de lo que lo había hecho e