Mundo ficciónIniciar sesiónIgnacio salió de la habitación y fue a la sala de espera, Lucrecia le dijo:
—¿Sigue dormida? —Cabizbajo respondió.—Acaba de despertar. —Iré a verla. —Diego notó que Ignacio estaba molesto.—¿Discutieron de nuevo?—No, Silvia está tan distinta ahora, ya no discute conmigo como antes lo hacía. —¿Entonces por qué estás tan






