Amelia vacío su bolso, sacó todo lo que había y lo dejó sobre la cama.
Primero sacó los diarioa de Silvia y pensó:
"No voy a leerlos, no me pertenecen, le pertenecen a ella, a la verdadera esposa de Ignacio. ¿Por qué Silvia se habrá ido de su casa? ¿Cómo pudo obligarme a usurparla?"
Dejó los diarios a un lado y luego tomó el gris que le pertenencia a ella. Suspiró en silencio, pensó que ya era hora de leerlo.
"Esta noche lo leeré sin que nadie me interrumpa."
Terminó de vaciar el bolso volcand