Ignacio llegó al grupo Alcázar, se acercó al escritorio de su secretaria.
—Buenos días Andreina.
—¡Licenciado! Usted por aquí.
—Si, tenía que hacerlo. ¿Mi asistente ya llegó?
—Sí, llegó temprano.
—¿Dónde está? no lo encontré en su oficina.
—Es que hay una junta extraordinaria que el licenciado Alberto convocó a última hora.
Ignacio entró a la sala de juntas, todos voltearon a mirar hacia la puerta preguntándose quién los había interrumpido. Alberto sonrió al verlo.
—¡Ignacio! ¿Qué haces aquí?