Capítulo veintiséis. No eres el hombre que pensé
Hasan salió de la habitación con la intención de encontrar a Sienna, no quería pensar en todas las ideas que podía estar pasando por la cabeza de su esposa, él no iba a permitirle siquiera dudar de su palabra.
—Hasan —la voz temblorosa y el cuerpo de Nayla le impidió avanzar hacia su objetivo. De todas las personas que deseaba ver a hora, su prima no era una de ellas.
—Apártate, Nayla —ordenó, ella bajó la cabeza, pero no se movió.
—Necesitamos hablar, Hasan.
—No hay nada que decirnos, mi madre