Capítulo veintidós. El dolor de la traición
«¡Assim!»
El grito de Hasan resonó en la habitación. La pareja se separó como si un rayo les hubiese atravesado. Jenna cambió de color al ver el rostro furioso de su hermano.
—Señor…—el consejero estaba petrificado al ver a su jefe delante de él.
—¿Qué significa esto, Assim? —preguntó, él evitó mirar a su hermana, porque no estaba seguro de su proceder.
—Señor, yo… —Assim no encontraba las palabras adecuadas para expresarse, estaba en shock.
—¡Me has traicionado, Assim! —gritó furioso, caminand