Capítulo veinticuatro. Anuncio
El corazón de Sienna se sintió cálido ante el contacto, incluso podía jurar que sentía el corazón de Hasan latir contra su propio pecho, era una sensación abrumadora, pero tan perfecta que no deseaba por nada del mundo alejarse de él.
—Amarte no es lo mejor, pero es perfecto —susurró Sienna…
—¿Te arrepientes? —preguntó Hasan sintiendo que su corazón iba a detenerse.
—Me he arrepentido de muchas cosas en mi vida, Hasan, pero estoy segura de que jamás me arrepentiré de amarte. Te amo así, con tus