Capítulo ciento veintiuno. Traicionada
NUEVA YORK
«¡Ayúdame!»
—¡Ayúdame! ¡Ayúdame!
Scarlett gritó desesperada al escuchar la voz de Jahir, su corazón latió con fuerza, con esperanza de ser rescatada de ese lugar.
—¡Scarlett!
El móvil fue apartado de ella con tal rapidez, que ella no pudo decir nada más, se movió inquieta, trató de liberar sus manos, pero estas estaban atadas tan fuerte, que empezó a sentir como hería la piel de sus muñecas.
—¿Por qué hacen esto? ¿Qué es lo que quieren? —gritó tratando de entender qué era lo que habí