Al estar todos concentrados en sus heridos, la mayoría no nota que yo estoy presente, con cubrebocas y ropa grande que uso en casa para estar cómoda. Los chicos, siguen cerca intentando darme una silla o lo que necesite, pero, no son tan sobreprotectores como antes, con el fin de no hacer obvio quien soy.
Más personas salen, unos llorando o quejándose, otros están inconscientes. Pero, ninguno es Ryan y eso solo aumenta mi angustia. Porque si todos están diciendo que él si estaba en la empresa,