Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo salió como el viento sin detenerse del edificio de su empresa y busco su auto. Pocos minutos después se encontraba estacionado frente a la casa del Conde.
Apagó el auto y antes de bajarse se quedó inmóvil frete al volante pensando en lo que estaba a punto de hacer. Su corazón comenzó a palpitar más rápido; sintió necesitar más aire y aspiró todo lo que cabía en su pecho. De pr







