Al día siguiente.
El teléfono de Emerson sonaba, pero estaba en silencio, él seguía dormido al lado de Anya.
Hank estaba en el jardín, cuando recibió esa llamada.
—Hank, comunícame urgente con Emerson.
—¿Quién habla? —exclamó seguro de que sabía quién era
—¡Soy Bianca, comunícame con èl!
—Ahora está durmiendo con su esposa, pidió no ser molestado, llama más tarde.
—¡Escúchame bien, Hank, me siento muy mal! Emerson tiene que venir a cuidarme o su bebé puede morir.
Hank sintió rabia de sus