Ashton salió a toda prisa, tenía lágrimas en los ojos, su corazón estaba oprimido, una rabia lo dominaba, levantó la mirada y lo vio fijamente a los ojos.
Se acercó a él. Bradley se puso ante él.
—No creas que has ganado, ella nunca será tuya, me ama a mí, fue mía, es mía, yo fui su primer hombre, así que cada vez que la toques, te comparara conmigo.
Bradley se echó a reír.
—No has cambiado en nada, Ashton Miller, siempre siendo un minúsculo hombre que teme ser comparado, no sé tú, pero, cu