Carolina llegó a su apartamento con las piernas temblorosas y el corazón pesado. Apenas pudo cerrar la puerta detrás de sí antes de deslizarse contra la madera, agotada. El encuentro con Axel la había dejado al borde del colapso. Sus palabras resonaban en su mente como un eco cruel e interminable.
—"O rompes ese compromiso o te juro que te arrepentirás"—.
Se abrazó las rodillas, tratando de calmar la tormenta de emociones que la azotaba. ¿Por qué volvía ahora? ¿Por qué no podía dejarla en paz d