El despacho seguía envuelto en silencio…
Pero ya no era el mismo silencio de antes.
Ahora había tensión.
Decisiones.
Y algo más…
Urgencia.
Jeremy Ambrosetti permanecía de pie junto al ventanal, su figura erguida, imponente, con la luz del día delineando cada ángulo de su rostro. Sus ojos oscuros estaban fijos en la distancia, pero su mente estaba muy lejos de allí.
Diana.
Su nombre resonaba con fuerza en su cabeza.
Cada palabra del informe.
Cada detalle.
Cada movimiento que ella había hecho a s