La tranquilidad duró exactamente dos horas para Margrot, dos horas durante las cuales Margrot llegó a creer que tal vez lo había conseguido. Dos horas durante las cuales pensó que había desaparecido.
Que nadie la encontraría.
Que el pasado finalmente había quedado atrás.
Pero estaba equivocada.
Completamente equivocada.
Porque las personas como Evans Fontaine no abandonaban una cacería. Él era la espada inquebrantable de Jeremy Ambrosetti e iría en contra de quien sea para protegerlo o hacer ca