Cap. 33: Una nueva Stella.
Instantes después, Mike, ya cambiado, perfumado y listo, bajó al comedor mientras una ligera fragancia de colonia llenaba el aire. Su porte relajado y su sonrisa tranquila reflejaban la satisfacción de una mañana que había cambiado todo. Mientras esperaba, se preguntaba cuánto tardaría Stella en bajar, hasta que escuchó unos pasos suaves detrás de él.
Al volverse, sus ojos se abrieron con sorpresa y admiración. Ahí estaba Stella, vestida de una manera completamente distinta a como solía verla.