Elion sostuvo el arma entre sus manos firmes, sintiendo el peso del metal frío y la gravedad de la decisión que estaba a punto de tomar. Miró fijamente a Rocco, ese hombre que compartía su propia sangre pero que había podrido los cimientos de la familia con sus traiciones y mentiras.
Elion levantó lentamente el brazo y apuntó la pistola directo a la frente de su sobrino.
Los ojos de Rocco se abrieron desmesuradamente, inundados por una ola de horror primario.
La arrogancia que siempre lo había c