La luz del amanecer comenzó a filtrarse lentamente a través de los inmensos ventanales de la Mansión King, bañando el elegante comedor con un resplandor dorado que contrastaba con la fría solemnidad de aquella residencia. Sobre la larga mesa de madera descansaba un desayuno preparado con el mismo cuidado de cada mañana: frutas recién cortadas, pan artesanal, café humeante y una delicada vajilla de porcelana que llevaba grabado el antiguo escudo de la familia. Sin embargo, por mucho lujo que rod