La habitación principal de la Mansión King permanecía completamente en silencio. Apenas una tenue lámpara encendida junto a la cama proyectaba una luz cálida sobre las paredes, incapaz de disipar la pesada sensación que envolvía el ambiente. Sebastian King permanecía inmóvil frente al enorme ventanal con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón, contemplando la ciudad iluminada mientras su reflejo se mezclaba con las luces lejanas. Hacía varios minutos que permanecía allí sin moverse, i