El amanecer llegó silencioso sobre la residencia King. Una tenue luz dorada comenzó a filtrarse por los enormes ventanales, iluminando lentamente los pasillos de mármol donde durante años Elena había caminado creyendo que aquella casa era el lugar donde envejecería junto al hombre que amaba. Sin embargo, aquella mañana todo parecía distinto. El aire era el mismo, los muebles permanecían en el mismo lugar y el reloj seguía marcando el paso de los minutos con idéntica precisión, pero ella ya no e