El automóvil apenas había desaparecido tras el enorme portón de hierro cuando el silencio comenzó a extenderse por los jardines de la residencia King. Elena permanecía inmóvil junto a la entrada principal con el portafolio sujeto contra el pecho, contemplando la escena que tenía delante como si alguien hubiera decidido convertir su mayor temor en una realidad imposible de ignorar. Lily reía sin reservas mientras Vanessa la perseguía entre los rosales, Margaret observaba satisfecha desde la terr