-...
¿Me muestras mi habitación?
-Claro.
Sonreí y la guié escaleras arriba, aunque intentara evitarlo no podía y yo lo disfrutaba.
-Esta es tu habitación.
Señalé la puerta blanca con manija rosa pastel.
-¡¿Mía?!
-Sí. Sé que te gusta lo rosa o por lo menos te gusta que tus cosas lleven un toque rosado así que pedí que cambiaran la perilla para ti, la mayoría de las puertas en esta casa se parecen y aunque puedes llegar a acostumbrarte, quise tener un detalle para que recuerdes un poco tu casa y