Cuando el abrazo terminó nos separamos.
-Entonces... ¿Me darás trabajo como tu modelo, Loraine?
-¡¿Yo?!
Mis ojos se abrieron con tal amplitud.
-Sí, sé que te hacen falta y tal vez no tengo el cuerpo de una chica noventa sesenta noventa pero si de una 110 80 110...
Alguno de tus vestidos debería quedarme.
-Pero...
-Pero si no quieres yo...
-¡Claro que quiero!
Me apresuré a tomarla de las manos antes de que se arrepintiera, como ya dije, tener a alguien como ella en una pasarela...
-¡Genial